🇲🇽🔥 CONFIRMADO: MUERE MISAEL CANO RODRÍGUEZ EN EL INFIERNO DE IZTAPALAPA — LA PIPA-BOMBA QUE ARRASÓ VIDAS Y SUEÑOS

México vuelve a estremecerse con la peor noticia: Misael Cano Rodríguez no sobrevivió. Tras horas de búsqueda desesperada, hospitales saturados y rumores que mantenían a su familia en vilo, su sobrina Paola confirmó lo que nadie quería escuchar: las quemaduras del apocalipsis en el Puente de la Concordia fueron demasiado.

Explosión en Iztapalapa: Trabajador de Limpia Salió por Regalo para su Nieto y No Volvió a Casa

La explosión de la pipa de 49,500 litros de gas LP, propiedad de Transportadora Silza/Tomza, convirtió Iztapalapa en un escenario de guerra. El fuego alcanzó 30 metros de altura, arrasando autos, devorando cuerpos, destrozando familias. 4 muertos confirmados, más de 90 heridos, 28 vehículos calcinados. El infierno bajó a la ciudad.

Entre las víctimas está Alicia, la abuela heroína que se lanzó sobre su nieta de 2 años para salvarla; ahora agoniza con el 98% del cuerpo quemado. Un perro embarazado, rescatado entre llamas con el vientre chamuscado, sobrevivió a una cesárea de emergencia. El propio conductor de la pipa yace grave en el Magdalena de las Salinas.

Explosión en Iztapalapa: Trabajador de Limpia Salió por Regalo para su Nieto y No Volvió a Casa

Todo esto mientras la verdad golpea más fuerte que la onda expansiva: la empresa NO tenía pólizas de seguro vigentes. No había protección para los inocentes. No había respaldo para las familias. Solo negligencia, corrupción y una bomba rodante circulando en las calles de CDMX hasta estallar.

Paola Cano agradeció a quienes buscaron y compartieron el rostro de su tío. Pero el agradecimiento se mezcla con rabia: “Misael ya no está”. Un hombre más, una vida más, arrancada por la indiferencia de quienes deberían proteger.

Explosión en Iztapalapa: Trabajador de Limpia Salió por Regalo para su Nieto y No Volvió a Casa

🕯️ Hoy México llora a Misael Cano Rodríguez. Y mientras decenas de heridos luchan en los hospitales, la pregunta quema más que las llamas: ¿cuántos muertos más harán falta para que dejen de jugar con nuestras vidas?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *